Nuestro Pastor

Yo, Pastor Elías Salazar, y mi hermano Pastor Moisés Salazar somos la segunda generacion de siervos de Dios y esta es la Biografia de mi padre de quien llevo el mismo nombre:

 

El Reverendo Elías Salazar González nació en la CD. y puerto de Tampico, Tamaulipas, el 6 de octubre de 1937. Fue hijo del comerciante Pedro Salazar Nájera y Aquilina González. En su juventud tuvo a su alcance una Biblia y de vez en cuando la leía junto con sus padres, aunque nada sabía del plan de Dios para su salvación. Su hogar era pobre y en su adolescencia trabajó como herrero y también en una tintorería. Con el salario ayudaba en su hogar.

 

Ante la muerte que sufrieran dos de sus mejores amigos durante el huracán Hilda que azotó el puerto de Tampico en diciembre de 1955, reflexiona y se pregunta ¿Dónde estaría yo, si como mis amigos, hubiera muerto? Sintió la necesidad de buscar a Dios cuando  estaba por cumplir los 18 años de edad, y gracias al testimonio de algunos vecinos, llegó a escuchar el plan de salvación y comenzó a asistir a la Iglesia Bautista del Golfo en aquella ciudad a los 19 años.  Fue en esa Iglesia en donde escucha al predicador Harold de Vilbis con el mensaje titulado “La mesa del diablo” y entiende que Cristo le amaba y quería salvarlo. Dios toca su corazón y acepta al Señor Jesucristo como su salvador y le ofrece su vida entera desde ese momento.

 

Empezó su servicio al Señor en la iglesia allí en Tampico como maestro de una clase de niños de la Escuela Dominical en la que tuvo algunos alumnos distinguidos que a su debido tiempo Dios llamó como misioneros, como los Hnos. Lonnie Jr. y Ronnie Smith,  misioneros en México y al hno. Tomás Gómez Montelongo misionero en España.

 

 Continuó sirviendo al Señor como “predicador emergente” como él mismo lo expresaba, a causa de la escasez de obreros en aquellos tiempos y fue bajo el ministerio del hno. Lonnie Smith  que Dios le llamó a su servicio.

 

Fue llamado para pastorear una Iglesia Bautista que está en CD. González, Tamaulipas y encomendándose a la ayuda y la gracia de Dios aceptó y vio la mano de Dios en su ministerio en ese lugar. Fue allí donde sintió la necesidad de una preparación formal y en contra de la opinión de sus padres a los que sostenía económicamente, decidió ingresar al Instituto Bíblico Bautista en Cd. Mante. Fue allí en CD. González  donde encontró a quien sería la compañera de toda la vida, a la Srita. Cecilia Sánchez Ruiz  con quien contrajo matrimonio el 10 de agosto de 1961, bendiciendo Dios su matrimonio con tres hijos y una hija, Elías, Misael, Moisés y Eunice, dos de los cuales predican el glorioso evangelio de Jesucristo.

 

            Al graduar del Instituto Bíblico Bautista en 1962, colaboró allí como Prefecto y maestro y en ese mismo año fue llamado por la iglesia Bautista bíblica de la ciudad para ser su co-pastor, cargo que desempeñó hasta 1974 cuando fue nombrado como pastor de dicha iglesia. Como Prefecto sirvió 12 años y como maestro fueron 47 años y cuatro meses de fidelidad en la enseñanza hasta el 13 de diciembre del 2005 cuando fue requerido por su Señor y Salvador Jesucristo. Durante más de 4 décadas cooperó en la docencia del IBB y vio salir muchas generaciones mientras desarrollaba un fiel pastorado en la ciudad.

 

            La vida del Pastor Elías Salazar puede resumirse en esta declaración: Ser como Jesucristo  fue. Este principio lo expresó al citar continuamente Hechos 20:24  “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del Evangelio de la gracia de Dios”

 

Durante su ministerio vio florecer y tuvo parte en la plantación de más de 20 congregaciones y misiones además de tomar parte en el trabajo de la construcción de sus templos. Más de 40 jóvenes han sido llamados a predicar el evangelio de tiempo completo de entre estas Iglesias, y algunos continúan pastoreando iglesias florecientes en la el país y en el extranjero.

 

Fue Presidente del C.B.B.M en dos periodos y era miembro permanente del consejo de orientación del mismo. En mayo de 1994 compareció ante el Compañerismo Global Bautista Internacional en Springfield, Missouri para dar su testimonio representando a la obra en México. El 16 de Abril de 1998 en el Retiro Pastoral celebrado en “Río Escondido” en El Cercado N. L. el Instituto Teológico “El Ancla” de Arkansas le otorgó el Doctorado en Divinidades, recibiéndolo de su amigo Rony Smith.

 

Fue un verdadero siervo del Señor Jesucristo pues dedicó toda su vida en la obra de su Señor con gozo y  pasión. Dios le fortaleció en duras pruebas y también le otorgó amplias satisfacciones. Dios le preservó la vida en varias ocasiones, una, al recibir una fuerte descarga eléctrica de 220 Voltios, cuando era prefecto del IBB, otra, cuando fue amenazado con un revólver por un hombre iracundo en una misión de la región, otra, cuando en su auto cruzó un puente angosto con un “trailer” que venía en sentido contrario, otra, de una peritonitis al hacer un viaje misionero a la sierra de Chihuahua y se le reventó la vesícula y ser operado después de tres días de viaje  y la otra, al sufrir un paro cardiaco en un compañerismo nacional en la ciudad de Tampico.  Cuando se presento el cuadro de peritonitis al reventarse su  vesícula hace 10 años, dijeron los médicos que de mil solo uno se salvaba y él fue ese uno. Luego, cuando recibía el tratamiento del corazón para una mejor calidad de vida dijeron los médicos que de mil, uno no se salvaba, y él fue ese uno. Fue un siervo de Dios tan especial que aún los incrédulos de la ciudad le conocían y respetaban y se conmovieron con su repentina partida.

 

Los pastores y misioneros del CBBM reconocemos unánimemente que el pastor Salazar fue un creyente responsable, fiel, humilde y servicial que se entregó por entero al servicio de nuestro Señor Jesucristo. Los pastores y misioneros del CBBM reconocemos unánimemente que el pastor Salazar se caracterizó por su disciplina y  puntualidad en sus compromisos y citas. Los pastores y misioneros del CBBM reconocemos unánimemente que el pastor Salazar  fue un verdadero amigo, padre, hermano, maestro y pastor. Los pastores y misioneros del CBBM sentimos orgullo de tener como consiervo al pastor Salazar y sabemos  que r se mantuvo activo en la obra de Dios hasta el último minuto de su vida y podemos decir que partió estando al frente de la lucha, en la línea de batalla y en sus cinco sentidos. Los pastores y misioneros del CBBM  sabemos que le esperan grandes cosas en la presencia de nuestro Salvador y que ya goza de la múltiple bienaventuranza del pastor, esta es, estar en la presencia del Príncipe de los pastores y gozar de su compañerismo, y también el de sus ovejas y de sus seres queridos que creyeron en Jesucristo y partieron antes que él, y el de sus consiervos que ya están allá como Eduardo Alejandre y otros, y el compañerismo de los santos y mártires de las edades pasadas. Los pastores y misioneros de CBBM nunca le dijimos adiós al hermano Elías Salazar González sino, – ¡HASTA LUEGO, HERMANO ELÍAS,  NOS VEREMOS MUY PRONTO EN LA PRESENCIA DE NUESTRO GRAN SALVADOR!

 

¡A DIOS SEA LA GLORIA!

 

TESTIMONIO del Rev. Dr. Elías Salazar González

 

Primeramente doy gracias a Dios porque tuvo misericordia de mí alcanzándome con si gracia incomparable y la sangre preciosa de Cristo, que derramo en la cruz del calvario. Le agradezco al Señor porque desde que Él me salvo y me tuvo por digno para ponerme en el ministerio en todos los años de servicio el Señor lo ha suplido todo.

 

Desde mi infancia tuve conocimiento de la palabra de Dios. Mis padres al no saber leer, pedían a mis hermanos o a mí que leyéramos porciones que mi papa escogía. También nos llevaban ocasionalmente a una iglesia. Pero allí nunca escuché el verdadero evangelio, nunca nos explicaron el plan de salvación.

 

Mi hogar era pobre, como aun abundan en México, de manera que comencé a trabajar después de terminar la primaria para ayudar a mis padres y porque ya me daba vergüenza andar sin zapatos. También, el trabajo me sirvió de excusa para no acompañar a mis padres a su iglesia. Así crecí como adolescente, sin asistir a ninguna iglesia, pero la semilla de la palabra de Dios había sido sembrada en mi infancia, no cometía pecados escandalosos pero sentía dentro de mí ser un gran vacío y reconocía que estaba perdido.

 

Dios comenzó a trabajar en mi vida. Primeramente uso un huracán, el cual azoto al puerto de Tampico en Septiembre de 1955. Hubo lluvias intensas que provocaron en días posteriores una gran inundación. La mitad de la ciudad quedo bajo las aguas. Hubo muchas perdidas de materiales pero también mucha gente perdió la vida, arrastrada por la corriente inesperada de las aguas.

 

Todo lo antes mencionado me sirvió para reflexionar sobre mi situación delante de Dios. ¿Dónde me encontraría si yo hubiese muerto al azotar el huracán o si me hubiera ahogado en el diluvio?

 

El Señor también uso personas para que yo le conociera como mi salvador. Como resultado de las catástrofes antes mencionadas, hubo un gran avivamiento en la Iglesia Bautista del Golfo de Tampico. Unos vecinos y amigos de la infancia ya habían sido salvos, ellos me evitaron para que les acompañara a la iglesia. Allí escuche el evangelio, expuesto por el Hno. Haroldo DeVilbiss. Dios toco mi corazón y acepte al Señor como mi salvador personal a la edad de 19 años. De manera que el Señor no solo salvo mi alma de la condenación eterna, sino también mi vida de ser destruida por el pecado.

 

Tuve la oportunidad de comenzar mi servicio al Señor allí en Tampico como maestro de una clase de niños en la Escuela Dominical. Tuve algunos alumnos distinguidos que a su debido tiempo, Dios llamo para servirle como misioneros. Entre ellos son los hermanos Lonnie Jr. Y Ronnie Smith, misioneros México y el Hno. Tomas Gómez Monte longo, misionero en España respectivamente.

 

Doy gracias también al Señor porque el hizo efectiva su promesa que encontramos en Hechos 16:31 “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tu, y tu casa” Mis hermanos aceptaron a Cristo, al igual que mis padres. Fue un gozo muy grande para mí ver a mi papá obededeciendo al Señor en la ordenanza del bautismo.

 

Como joven tuve mis prácticas en la predicación en la Iglesia de Tampico. Frecuentemente el pastor no se presentaba a predicar por encontrarse indispuesto, en ese tiempo nuestro Hno. Lonnie Smith Sr. Estudiaba el español y no había quien predicara, fue así como llegue a ser predicador emergente.

 

Todos sabemos que una de las grades necesidades que ha venido sufriendo la obra del Señor ha sido la falta de obreros y naturalmente que en México hace 30 años era mayor esta necesidad.

 

Dios me llamo a servirle bajo el ministerio del Hno. Lonnie Smith Sr. En el año de 1958.fui llamado para predicar en una Iglesia Bautista que esta a 90 km. Al norte de Tampico. Por dos meses el pastor había solicitado un permiso y ya no regresó. Entonces me extendieron la invitación para ser su pastor. Yo le dije al Señor “Si tu me ayudas y me das de tu gracia, yo acepto”. Así comencé a servir al Señor, seguía trabajando semanalmente para mi sostenimiento y la ayuda de mis padres. Yo reconocí mis deficiencias, pues no había estudiado en un Instituto Bíblico, tomé mi decisión para ir a prepararme y servir mejor al Señor. Comente con mis padres mi decisión y ellos se oponían, diciendo: “Puedes servir a Dios como lo has venido haciendo”. Sin embargo, fue mi decisión y la había tomado.

 

Ingrese al Instituto Bíblico Bautista de Cd. Mante en Septiembre de 1958, bajo la dirección del Hno. Guillermo Harvey, cada fin de semana tenía la oportunidad de viajar para atender los cultos de la Iglesia antes mencionada. El Señor bendijo mi ministerio allí en esa iglesia. Pude ver muchas personas de diferentes edades y de ambos sexos invocando el nombre de Cristo para su salvación, lo cual fue mi mayor gozo.

 

Fue en esa iglesia donde encontré la compañera que Dios me dio. Doy gracias a Dos porque ella ha sido fiel a través de todo este tiempo. Ha estado conmigo en momentos de gozo, de lágrimas, y de grandes triunfos. Llevamos 33 años de casados. Doy gracias también al Señor por los hijos que nos dio. Fueron cuatro: tres hijos y una hija. La mayor satisfacción es que el Señor también llamo a dos de ellos para el ministerio de la hermosa palabra de Dios.

 

Al graduar del IBB en 1962, Dios me abrió las puertas, el Hno. Harvey me invitó a colaborar en el Instituto enseñando algunas materias, tales como, Historia Bíblica, Doctrina, Teología Pastoral, entre otras. Tiempo después fui nombrado asistente del Pastor de la Iglesia de Cd. Mante. Fui co-pastor de la Iglesia desde 1962 hasta el año de 1974, fecha en la que el pastor presento su renuncia. Entonces recibí el nombramiento de pastor de la Iglesia.

 

La iglesia ya había sido enseñada a dar una ofrenda mensual para misiones, pero esto era realmente muy poco. Antes de que aceptara la iglesia las finanzas andaban mal, además habían otros problemas, bajo esas condiciones nos involucramos en misiones. La iglesia tuvo una visión misionera, una pasión por las almas y nuestro Dios soluciono los problemas de toda índole.

 

Nuestra Iglesia ha sido un gran semillero de obreros, pues Dios ha llamado a mas de 40 jóvenes para su servicio, los cuales están activos pastoreando iglesias en diferentes partes de nuestro México. Y además ha tenido una parte importante de fundar más de 20 iglesias y misiones en nuestra ciudad y en la región. Agradezco al Señor por haberme dado el privilegio de haber tenido una pequeña parte en la enseñanza en la vida de muchos jóvenes (mas de 339), que han graduado del IBB, en el que, por 31 años he venido enseñando.

 

El Señor ha bendecido el esfuerzo de los pastores y misioneros en nuestro México. Hemos aceptado el reto de ir a varios estados de nuestro país donde no contaban con una iglesia de nuestro CBBI. Los misioneros están sostenidos por el CBB de México. Tenemos una familia misionera en España, el Hno. Tomas Gómez.

 

Doy gracias al Señor por haber dado a los líderes la visión misionera, razón por la cual organizaron el CBBM. Debemos seguir orando para que el Señor mantenga el fuego y esa pasión por las almas perdidas.

 

Agradezco a Dios, a las iglesias y a los pastores que han venido apoyando sus misioneros que están trabajando en México. Aun falta mucho por evangelizar, aun hay mucho trabajo para realizar. Hay muchas ciudades y regiones en varios estados que no cuentan con una Iglesia Bautista. ¡Allí esta nuestro reto para alcanzarles para Cristo! ¡Ayúdennos, enviando más misioneros!

 

Para concluir, quiero decirles que amo en el Señor a mis consiervos mexicanos, también amo a los misioneros que están trabajando en México haciendo la obra del Señor. Como ustedes observaron desde mi conversión, desarrollo, capacitación y servicio, los misioneros han llegado a tener una parte muy importante en mi vida. Pues han sido un estimulo para servir al Señor.

 

Por ultimo agradezco a quienes hicieron posible que su servidor diera este sencillo testimonio. Oren por México que pueda ser alcanzado para Cristo. Muchas gracias a todos y que Dios les bendiga.

 

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